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Los chairegos presumen de raza

Los chairegos presumen de raza

Cuenta la tradición que los celtas consideraban al marrano, cerdo, gorrino o cualquiera que fuese el nombre que se le dé al animal un alimento mágico, regalado por los mismos dioses. Cientos de años después, en Galicia se continúa venerando al puerco de modo similar, con algo menos de retórica pero con el mismo entusiasmo cuando llena el plato. La raza autóctona de la comunidad gallega es el porco celta, predominante hasta la década de 1950 pero que fue decayendo por la importación y la mezcla con otras especies. Desde 1998 se está trabajando para recuperar un producto tan propio como excelso, y los productores de A Chaira contribuyen enormemente a ello.

El nexo común entre ellos es Asoporcel -la Asociación de Criadores de Ganado Porcino Celta, creada en 1999 y principal organismo gestor y divulgador de la raza celta-, que traza la línea a seguir con diversas pautas, consejos e incluso veterinarios propios para que el trabajo de los criadores sea más sencillo.

Desde la asociación destacan la importancia de los productores de A Chaira, menos numerosos y con menos fama que los de otras zonas como A Fonsagrada, pero igual de importantes a la hora de recuperar al marrano por excelencia.

"A comarca da Chaira aporta unha forma de aproveitamento de recursos infrautilizados no monte cuns recursos xenéticos autóctonos galegos como é o porco celta dentro das razas autóctonas galegas", indican desde Asoporcel.

Los portavoces del organismo inciden en la importancia del animal no solo a nivel comercial o gastronómico, sino como medida de protección medioambiental: "O porco celta realiza unha función preventiva de incendios. Realiza desbroce natural, transformando ademais a materia orgánica en carne de primeira calidade. É a única especie que come fentos, e fainos desaparecer aproveitando broches tenros de toxos e silvas".

Según apuntan desde la asociación, la cría de esta especie porcina puede incentivar a que se frene la migración de la población desde el campo a las ciudades. "Axuda a evitar o éxodo rural proporcionando unha actividade económica rendible e sostible á poboación rural da Chaira . Existen grandes extensións de terra sen ningún tipo de aproveitamento, o que supón, ademais dunha perda de riqueza económica, a perda de valores históricos, etnolóxicos, culturais e patrimoniais. Este factor fai que o porco celta poida ser unha saída para corrixir esta migración rural", afirman desde Asoporcel.

La cultura de la cría de porco celta produce también, según el colectivo, "incidencias na creación de emprego, tanto como produtores, como industriais transformadores". En el caso de la producción, Asoporcel incide en dos puntos: "Nova creación de empregos no rural por retorno das cidades ao campo para reciclarse en porcicultores en actividade principal e contratación de man de obra para o coidado das piaras".

Los datos sobre la evolución del número de cabezas de porco celta en Galicia es demoledor, ya que en 2001 la población era inferior a 1.000 animales, mientras que en el pasado 2014, el censo superó las 4.000. En la comarca chairega, con menos incidencia que otras zonas, los cerdos en cría apenas superan la centena, lo cual no impide que las previsiones sean las de continuar creciendo.

Las características generales de este tipo de cerdo, según apunta Asoporcel, son las siguientes: "A raza porcina celta agrupa animais de tamaño grande, rústicos, moi adaptados a súa explotación en réxime extensivo. Caracterízanse pola súa gran rusticidade, perfectamente adaptada ao medio no que se desenvolve, pastoreando e alimentándose de recursos naturais estacionais como landras, castañas e brotes vexetais dos extensos e ricos bosques autóctonos galegos".

La riqueza genética y circunstancial provoca que todos, tanto productores como consumidores, coincidan en el distintivo sabor de su carne, más exquisita que la ya de por sí exquisita carne de cerdo. Es cierto que el crecimiento del animal es algo más lento que el de otras especies porcinas y que necesita una buena alimentación y libertad para alcanzar su estado óptimo.

Fuente: Galiciae

Entrada publicada: 11/11/2015

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