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En Japón piden Porco Celta pero no tenemos suficiente producción

En Japón piden Porco Celta pero no tenemos suficiente producción"Campo Galego" publica una entrevista con José Antonio Carril director técnico de la Asociación de Criadores de Ganado Porcino Celta (ASOPORCEL), recientemente integrada en FEAGAS.

Comercialización de cochinillo de Porco Celta, un centro de extracción de semen o un sistema de cría en monte sin necesidad de cierre, entre los proyectos de la asociación.

La Asociación de Criadores de Ganado Porcino Celta (ASOPORCEL) es una asociación sin ánimo de lucro que cuenta en estos momentos con unos 330 socios en toda Galicia. Su principal objetivo es la preservación de la raza Porco Celta y la gestión del libro genealógico de la raza.

En el año 2002 ASOPORCEL puso en marcha un plan de comercialización con una marca registrada a nivel europeo, Porco Celta.

¿Sigue creciendo la cabaña de Porco Celta en Galicia?

Hay 330 ganaderos de Porco Celta dados de alta en ASOPORCEL, y dentro de ellos hay muchos que crían los cerdos para autoconsumo. Son alrededor de 150 ganaderos los que crían para comercializar, y contamos alrededor de unos 60 cebaderos y 12 industrias adscritas que procesan y comercializan los productos elaborados.

En este momento están sacrificándose unos 1.500 cerdos al año. En cuanto al libro genealógico, la cabaña de Porco Celta asciende a unos 5.000 animales.

La cabaña sigue creciendo aunque es cierto que la crisis nos supuso un parón en la comercialización. Analizamos las causas y el techo lo marcó el cerdo Ibérico, que con la crisis vio como cerraron muchas industrias y explotaciones. Para liquidar los stocks vendieron esos productos de alto gama a un precio muy accesible, con lo cual marcó un freno para el Porco Celta, ya que la capacidad de márquetin y de penetración en el mercado del Cerdo Ibérico es mucho mayor que la nuestra.

De esta manera, en cuanto a número de sacrificios de Porco Celta permanecemos estables estos últimos cinco años con un ligero incremento. Lo que nos satisface mucho es que en estos años mejoramos mucho en la crianza de los cerdos, cada vez la canal es más homogénea y las calidades mejoraron notablemente desde el punto de vista comercial. Además, los ganaderos cada vez son más profesionales.

Por otra parte, estamos detectando algún producto que se vende como Porco Celta cuando no lo es. Esto constituye un fraude y debe ser denunciado y perseguido. Ahora mismo tenemos en marcha un plan para que se denuncie esta competencia desleal que supone además un engaño al consumidor.

¿Dónde se concentra el mercado de Porco Celta?

Se consume casi todo en Galicia en canal HORECA, alta hostelería y tiendas "delicatesen". En algún supermercado y carnicerías de alta gama también se puede encontrar carne de Porco Celta.

Por otra parte, trabajamos mucho con la carne fresca para hostelería, lo que nos permite romper la estacionalidad del consumo de carne de cerdo salada, que se limita más a los cocidos de invierno. El embutido y el jamón también están teniendo una buena salida comercial.

Hay industrias que están exportando sobre todo a Cataluña y Madrid. Se abrió un canal de comercialización a Alemania y hace poco enviamos un contenedor para Japón. Lo que nos limita en este país asiático es que no tenemos suficiente producción para garantizarlos el suministro.

¿En qué nuevos proyectos estáis trabajando en ASOPORCEL?

Lo que concentra la mayor parte de nuestro trabajo es la mejora de la gestión del libro genealógico, el plan de comercialización y el plan de control de fraude que iniciaremos en este año. También estamos poniendo en contacto al ganadero con la industria para garantizar tanto la venta como el suministro, en una relación comercial estable.

Además, tenemos en marcha un proyecto de una granja para la obtención de cochinillos de Porco Celta, con un objetivo de 2.000 cochinillos al año. Iniciamos también un mercado de comercialización de cochinillo de Porco Celta, es un cochinillo que se va a 10 kg canal y de excelente calidad. Estuvimos haciendo sondeos de mercado, pruebas de calidad y analíticas en el Centro Tecnológico de la Carne para desarrollar ese mercado de Cochinillo de Porco Celta.

Estamos también en contacto con la Universidad de Santiago para mejorar el control del libro genealógico mediante programas informáticos avanzados para detectar consanguinidad y predicción de índices genéticos de los animales. También estamos haciendo controles de filiación con Xenética Fontao.

En definitiva, queremos establecer un estándar genético de la raza que nos ayude a mejorar la trazabilidad.

Por último, tenemos en marcha, en colaboración con la Diputación de Lugo y con fondos FEADER a través de la Consellería do Medio Rural, un proyecto de centro de extracción de semen en fresco de Porco Celta para poder hacer inseminación artificial a las cerdas de nuestros socios o para otras razas de cruce industrial. Esperamos que a finales de este año este proyecto ya sea una realidad.

¿Qué consejos les darías a los productores de Porco Celta para mejorar la rentabilidad de sus explotaciones?

Al ganadero lo primero que le digo es que hay que analizar las características de cada explotación. Si tenemos una explotación reducida, tanto desde el punto de vista oficial como en extensión, no podemos cebar a más animales de lo recomendado.

A lo mejor, debe especializarse en producir hembras y crías para venderlas a los clientes a los que previamente sondeó. Después, hay ganaderos que no quieren tener trabajo con las reproductoras y lo que hacen es especializarse en el trabajo de cebo.

Una de las premisas básicas es que los animales deben de tener una alimentación adecuada y cumplir con el marco legal en cuanto a bienestar, higiene y sanidad animal...etc.

En este sentido, es muy importante que los cochinillos salgan bien iniciados, con una lactancia idónea y con la duración precisa, evitando los destetes precoces. Debe empezarse con lactoremplecantes y con iniciadores de la alimentación para que se formen las vacuolas grasas que luego le darán infiltración y jugosidad a la carne. Después, hacer un programa alimentario de iniciación al cebo, para que los animales vayan formando el aparato locomotor y la musculatura idónea para poner los kilos que se precisa.

Sabemos que el Porco Celta es una raza de crecimiento lento pero debe cuidarse la alimentación. La edad óptima de sacrificio está en los 13 meses, aunque puede variar en función de la demanda del mercado.

El coste de alimentación puede suponer el 80% de los costes variables de la cría de Porco Celta. En este sentido, podemos recortar gastos si acercamos alimentación propia. Por otra parte, la finca tiene que ser susceptible de producir alimento: si hay exceso de carga ganadero se machaca, se cambia el PH del suelo y va a tardar en recuperarse.

Recomendamos también que los ganaderos no se precipiten en la edad del sacrificio, pues a veces por un mes se pierde calidad en la canal.

Cada vez está introduciéndose más el Porco Celta en las comunidades de montes vecinales.

Sí. De hecho, estamos desarrollando programas de crianza de Porco Celta en las comunidades de montes vecinales, sin necesidad de cierre. Están controlados mediante cámaras y collares GPS y mediante un sistema de reflejo condicionado, de manera que durante la noche se cierran en una pocilga en la que también se alimentan.

Acabamos de inaugurar en Friol una explotación de 100 cerdos para limpiar 25 hectáreas de monte vecinal. El Porco Celta es un excelente desbrozador y contribuye a la mejorar la producción maderera, de forma que cada vez más comunidades de montes están interesadas en introducirlo.

Fuente: Feagas

Entrada publicada: 10/07/2015

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